Atlas AquariumBlog · Ficha de especie
1. NOMBRE DE LA ESPECIE
Nombre actual: Cíclido ajedrez – Dicrossus filamentosus (Ladiges, 1958)
Nombre original: Crenicara filamentosa Ladiges, 1958.
Nombres ingleses habituales: Checkerboard cichlid y Lyretail checkerboard cichlid.
2. TAXONOMÍA
ORDEN: Cichliformes
FAMILIA: Cichlidae
GÉNERO: Dicrossus
ESPECIE: Dicrossus filamentosus

Dicrossus filamentosus es un pequeño cíclido sudamericano de cuerpo alargado y aspecto delicado. Lo más llamativo es el dibujo oscuro del cuerpo, que recuerda a un tablero de ajedrez, y en los machos adultos la aleta caudal termina desarrollando dos largos filamentos.
Su distribución está ligada a dos grandes sistemas: la cuenca del Orinoco y el sistema Río Negro–Casiquiare. Dentro de ellos aparece sobre todo en aguas blandas y ácidas, en pequeños cursos forestales, zonas someras, igarapés y bosques inundables con mucha hojarasca, ramas y raíces sumergidas.
Los datos científicos disponibles sitúan la longitud estándar máxima alrededor de 4,2 cm. En acuario, los machos pueden superar visualmente esa cifra porque desarrollan más cuerpo y, sobre todo, largos filamentos caudales. En los ejemplares que mantenemos actualmente en Aquarium Blog, los machos rondan los 5 cm de cuerpo sin contar esos filamentos y las hembras se mueven aproximadamente entre 3 y 4 cm.
Aunque en algunas localidades naturales se han medido valores de pH muy bajos, no es necesario mantenerlos siempre en condiciones tan extremas. Como referencia de acuario, trabajamos con agua blanda, estable y de ligeramente ácida a neutra, aproximadamente entre 25 y 28 °C, pH 5,5–7,0, GH 0–6 °dH y KH 0–3 °dKH.
En la naturaleza se alimenta principalmente de pequeñas presas asociadas al fondo. En acuario acepta bien alimento vivo y congelado y generalmente también acepta alimento seco de calidad. Es un pez tranquilo, no demasiado territorial, y durante la reproducción la hembra puede defender con bastante intensidad la zona de puesta.
3. MORFOLOGÍA
Dicrossus filamentosus tiene un cuerpo alargado, relativamente bajo y comprimido lateralmente. No es un cíclido robusto ni de cuerpo redondeado; su forma es bastante fina y elegante, con una cabeza pequeña y un ojo relativamente grande.
El patrón corporal es una de las claves para reconocerlo. Sobre un fondo beige, gris plateado o ligeramente amarillento aparecen grandes manchas oscuras que forman el característico dibujo de “ajedrez”. La intensidad de estas manchas puede cambiar bastante según el estado del pez, el estrés o la reproducción, por lo que no siempre se ve exactamente igual.
En los machos adultos aparece el rasgo más evidente de la especie: la aleta caudal se vuelve liriforme y desarrolla dos largas prolongaciones, una arriba y otra abajo. Estos filamentos pueden hacer que el pez parezca bastante más largo de lo que realmente es, por eso en esta ficha no los contamos dentro del tamaño corporal.
Las hembras son más pequeñas y mantienen una aleta caudal más redondeada. Cuando están en condición reproductiva también pueden desarrollar una coloración naranja, salmón o rojiza muy intensa en las aletas pélvicas.

Para diferenciarlo de otros Dicrossus no conviene fijarse en un solo rasgo. La combinación entre el patrón del cuerpo, la forma de la aleta caudal adulta y la procedencia geográfica es mucho más útil. D. foirni y D. warzeli, por ejemplo, presentan un patrón de pequeñas marcas distribuidas en tres filas que resulta bastante diferente al dibujo de grandes manchas de Dicrossus filamentosus.
4. TAMAÑO
Aquí hay que hacer una aclaración porque muchas fichas mezclan medidas diferentes.
En una muestra de 1.966 ejemplares estudiados por AUNAP se registraron peces entre 10,6 y 41,7 mm de longitud estándar, es decir, midiendo el cuerpo sin contar la aleta caudal. Ese máximo de 41,7 mm supera ligeramente los 38 mm de longitud estándar citados anteriormente en la bibliografía científica.
En el acuario podemos encontrarnos machos que parecen bastante mayores. Parte de esa diferencia se explica por el desarrollo corporal y, sobre todo, por los largos filamentos de la aleta caudal. En nuestros ejemplares los machos rondan actualmente los 5 cm de cuerpo sin contar esos filamentos y las hembras aproximadamente 3–4 cm. Como desconocemos la edad que tenían cuando llegaron, todavía no podemos asegurar que hayan completado su crecimiento.
5. ESPERANZA DE VIDA
Para Dicrossus filamentosus no hemos localizado un estudio científico específico de longevidad ni un valor de edad máxima publicado en las bases biológicas principales. FishBase, por ejemplo, mantiene el apartado de tamaño, peso y edad sin una edad máxima para la especie.
En cambio, en la bibliografía acuarista especializada se repite con bastante frecuencia una esperanza de vida aproximada de 3–5 años en acuario. Ese rango aparece en distintas fichas de mantenimiento y encaja además con experiencias de aficionados especializados: en Apistogramma.com se han descrito grupos que comenzaron a mostrar envejecimiento alrededor de los 30–36 meses y también ejemplares o parejas mantenidos hasta unos 3 años.
Existen fuentes comerciales que amplían el rango a 4–6 o incluso 5–7 años, pero no aportan una base metodológica clara y, en algunos casos, incluyen otros datos biológicos discutibles. Por eso no utilizamos esos valores altos como referencia principal.
Para el Atlas adoptamos como esperanza de vida orientativa en acuario 3–5 años. Debe entenderse como un rango práctico de mantenimiento, no como una longevidad máxima científicamente demostrada. Es posible que ejemplares bien mantenidos superen ese intervalo, pero actualmente no tenemos documentación suficientemente sólida para fijar un máximo superior.

6. DISTRIBUCIÓN
La distribución de Dicrossus filamentosus tiene algo de historia taxonómica detrás. Algunas bases actuales, como el Catalog of Fishes, resumen su presencia únicamente para la cuenca del Orinoco. Sin embargo, revisiones taxonómicas, inventarios del Río Negro, material de museo y registros de campo posteriores siguen documentando la especie también en el sistema Río Negro–Casiquiare.
Con la información disponible, en AquariumBlog trabajamos por tanto con ambos sistemas.
En la cuenca del Orinoco tenemos registros concretos en:
- Caño Bocón, dentro del drenaje del Río Inírida, cerca de Las Palmeras / Puerto Nariño, Colombia.
- Puerto Inírida y Caño Conejo, Colombia.
- Río Guarrojo, en su desembocadura al Río Vichada, Colombia.
- Caño Alisal, en el drenaje del Río Vita, al sur de Puerto Carreño, Colombia.
- Río Manacacías, cuenca del Meta, Colombia.
- Río Atabapo, en el entorno de San Fernando de Atabapo, Venezuela.
- También existen registros en las cuencas de los ríos Ventuari, Tomo y Bita.
En el sistema Río Negro–Casiquiare aparecen, entre otras, las siguientes localidades:
- Río Casiquiare y tributarios del Río Pasimoni, Venezuela.
- Río Pasimoni y área de San Carlos, Venezuela.
- Caño Adabo, posiblemente citado también como Caño Mayabo en parte de la bibliografía.
- Confluencia del Río Negro con el Río Urubaxi, Brasil.
- Río Jufari y archipiélago de Mariuá, Brasil.
- Igarapé Bariri, Brasil.
- Igarapé Barcelos, en el medio Río Negro, Brasil.
Hay que tener cuidado con algunos registros antiguos. Un buen ejemplo es NRM 37117, procedente del Río Tapajós, que fue utilizado históricamente como D. filamentosus pero actualmente está asignado a D. maculatus. Ese tipo de registros no los incorporaremos al mapa.
7. HÁBITAT NATURAL
Si miramos las localidades donde aparece la especie, se repite un patrón bastante claro: aguas blandas, poco mineralizadas y normalmente ácidas, con mucha hojarasca en el fondo y poca corriente.
Se encuentra en pequeños arroyos forestales, igarapés, márgenes de bosque inundado e igapó. La hojarasca, las raíces, las ramas sumergidas y las zonas someras forman buena parte de ese ambiente. No es un pez de aguas abiertas ni de corriente fuerte.
Además, su uso del hábitat cambia con la estación. En la región Casiquiare se ha observado que durante la estación seca aparecen sobre todo en pequeños cursos forestales, mientras que con la subida del agua también entra en bosque ribereño inundado.
Los muestreos del Río Negro ayudan a poner números a esa relación con el hábitat. En un trabajo histórico del medio Río Negro se registraron 337 ejemplares identificados como D. filamentosus, la mayoría en igapó o margen de bosque inundado. En otro inventario de la zona Jufari–Mariuá se capturaron 19 ejemplares y 15 de ellos aparecieron en igarapés.
También tenemos mediciones reales del agua en algunas de estas zonas:
- Casiquiare: pH medio 5,5, con valores entre 4,1 y 6,2; conductividad 15,5–62 µS/cm.
- Pasiba: pH 5,5 y conductividad 23 µS/cm.
- Pasimoni: pH 4,0–4,4; conductividad 24,2–33,6 µS/cm; oxígeno disuelto 1,5–3,3 mg/L.
- En una expedición del Casiquiare donde se documentó D. filamentosus se midieron pH 4,63 y 26,4 °C.
Ahora bien, estos valores describen localidades concretas. No significa que para mantener la especie tengamos que copiar exactamente un pH 4,2 o una conductividad de 20 µS/cm.
En acuario podemos trabajar con un margen más amplio siempre que el agua siga siendo blanda y estable. Como referencia de mantenimiento, consideramos adecuado movernos alrededor de 25–28 °C, pH 5,5–7,0, GH 0–6 °dH y KH 0–3 °dKH.
En nuestro caso concreto, los ejemplares que mantenemos en Aquarium Blog llevan aproximadamente seis meses en pH 6,5–7,0, GH 4–6 °dH y KH 2–3 °dKH, y durante ese tiempo han seguido creciendo. Esto no convierte esos valores en “los parámetros ideales” de la especie, pero sí demuestra que el mantenimiento general puede ser algo más flexible que las condiciones extremas de algunos de sus hábitats naturales.
8. COMPORTAMIENTO
Dicrossus filamentosus es un cíclido bastante tranquilo y, comparado con muchos otros cíclidos enanos, poco dado a buscar conflictos porque sí. Pasa mucho tiempo recorriendo las zonas bajas del acuario, moviéndose entre hojas, raíces y pequeños refugios mientras busca alimento.
Ahora bien, tranquilo no significa que podamos olvidarnos de la estructura social. Entre ellos existe jerarquía y durante la reproducción el comportamiento cambia bastante. Las hembras pueden defender con mucha intensidad la zona donde han realizado la puesta y no dudan en expulsar a otros Dicrossus o a cualquier pez de fondo que se acerque demasiado.
También hay otra cuestión importante: no es un pez especialmente competitivo a la hora de comer. Si lo mezclamos con especies muy rápidas o muy voraces puede ocurrir que aparentemente todo funcione bien, pero nuestros Dicrossus terminen comiendo poco. Es una de esas especies en las que merece la pena mirar no solo si echamos suficiente comida, sino quién se la está comiendo realmente.
En cuanto al número de ejemplares, encontramos experiencias satisfactorias tanto con un macho y varias hembras como con grupos más amplios. Cuanto mayor sea el grupo, más importante se vuelve la longitud del acuario, la superficie útil y, sobre todo, que existan barreras visuales para que los peces puedan desaparecer del campo de visión de los dominantes.
En nuestro acuario mantenemos actualmente seis ejemplares en una urna de 60 × 50 × 50 cm, aproximadamente 150 litros brutos, y hasta el momento no hemos observado conflictos importantes entre ellos. Esta es una observación de mantenimiento propia y no una regla universal sobre el número de ejemplares que puede alojar un acuario.
9. COMPATIBILIDAD
A la hora de elegir compañeros no buscaría simplemente peces “pacíficos”. Buscaría peces tranquilos, de tamaño reducido y que funcionen bien en agua blanda.
Pequeños carácidos, peces lápiz y otros peces que ocupen principalmente las zonas medias y altas suelen encajar mejor porque dejan a los Dicrossus bastante espacio en la parte baja del acuario. Además pueden actuar como peces de confianza y hacer que los cíclidos se muestren más seguros.
Lo que evitaría son peces grandes, muy territoriales o extremadamente rápidos durante la alimentación. Tampoco mezclaría la especie con animales que necesiten agua dura o alcalina simplemente porque a nivel de comportamiento parezcan compatibles. Respetar los niveles de pH y minerales en el agua es extremadamente importante.
Y ojo con los peces de fondo. En un acuario de mantenimiento pueden convivir con ellos, pero durante la reproducción la situación cambia. Corydoras, pequeños loricáridos u otros habitantes del fondo pueden entrar continuamente en la zona de puesta y terminar provocando estrés o consumiendo huevos y larvas.
Por tanto, la compatibilidad no se decide sólo por agresividad. Tenemos que mirar comportamiento, parámetros, tamaño, velocidad al comer y zona del acuario que ocupa cada especie.
10. ALIMENTACIÓN
Durante mucho tiempo se repitió en fichas de acuariofilia que Dicrossus filamentosus era simplemente “carnívoro” u “omnívoro”. En este caso tenemos la suerte de disponer de algo bastante mejor: un estudio de contenido digestivo realizado sobre ejemplares de la especie.
En los 10 peces analizados, el 77,2 % del volumen de la dieta correspondía a presas bentónicas, es decir, pequeños animales asociados al fondo. Un 3,2 % eran presas epibentónicas, un 5,5 % peces y un 14,1 % detrito animal. No apareció detrito vegetal ni alimento procedente de la superficie o de la columna de agua.
Eso encaja perfectamente con la forma en la que vemos al pez moverse: recorriendo la hojarasca y las zonas bajas en busca de pequeñas presas.
En acuario podemos utilizar Artemia, Daphnia, Cyclops, larvas pequeñas de insectos y otros alimentos vivos o congelados de tamaño adecuado. Los alimentos secos también pueden funcionar, especialmente cuando los ejemplares ya están adaptados, pero no confiaría toda la dieta a un único granulado. En todo caso los alimentos secos deberían ser de pequeño tamaño y, preferiblemente, hundirse con rapidez para facilitar su comportamiento natural buscando comida en las zonas bajas. Que en un acuario de poca altura suban a comer a superficie no contradice esa tendencia: la distancia vertical es pequeña y los peces pueden aprovechar alimento en otras zonas cuando está disponible.
Con ejemplares recién importados es bastante habitual que el vivo y el congelado funcionen mucho mejor al principio. Y, de nuevo, hay que asegurarse de que la comida llegue realmente hasta ellos si conviven con peces más rápidos.
11. DIMORFISMO SEXUAL
En ejemplares adultos, diferenciar machos y hembras de Dicrossus filamentosus resulta bastante sencillo, especialmente cuando los peces han alcanzado suficiente desarrollo. Como ocurre con muchos cíclidos enanos, durante las primeras etapas de crecimiento las diferencias pueden ser muy discretas, pero con la madurez empiezan a aparecer varios caracteres que, observados en conjunto, permiten sexarlos con bastante seguridad.
El rasgo más evidente aparece en la aleta caudal de los machos adultos. Con el crecimiento, la caudal adquiere una forma claramente liriforme y los radios de los extremos superior e inferior se prolongan hasta formar los característicos filamentos que dan a la especie buena parte de su aspecto. Es precisamente este desarrollo de la cola lo que hace que algunos machos parezcan visualmente mucho más largos de lo que realmente son. Por este motivo, cuando hablamos del tamaño corporal en el Atlas no contamos esas prolongaciones como parte de la longitud del pez.
Las hembras conservan una aleta caudal mucho más redondeada, sin el desarrollo de esos largos filamentos. Esta diferencia se vuelve especialmente útil cuando podemos comparar varios ejemplares adultos del mismo grupo, porque la silueta de la parte posterior del cuerpo cambia de forma bastante evidente. No hace falta esperar a que los filamentos alcancen su máxima longitud: cuando empiezan a definirse los extremos de la caudal de un macho joven, el sexado comienza a resultar mucho más sencillo.
El tamaño también ayuda. Los machos suelen alcanzar una talla superior y presentan una silueta algo más estilizada. En los ejemplares que mantenemos actualmente en AquariumBlog, los machos rondan aproximadamente los 5 cm de cuerpo sin contar los filamentos caudales, mientras que las hembras se encuentran alrededor de 3–4 cm. Conviene tomar estas cifras como una referencia de nuestros animales y no como una separación matemática entre sexos, ya que desconocemos la edad exacta con la que llegaron y todavía no podemos asegurar que todos hayan completado su crecimiento.
La coloración de las aletas aporta otra pista. Los machos adultos suelen mostrar más color y desarrollo en las aletas, mientras que las hembras pueden resultar algo más discretas fuera del periodo reproductivo. Sin embargo, en ellas aparece uno de los cambios más llamativos cuando entran en condición de reproducción: las aletas pélvicas pueden pasar de tonos prácticamente transparentes a colores naranja, salmón o rojo intenso. Este cambio puede ser muy evidente y constituye una señal bastante útil de que una hembra se encuentra en condición reproductiva.
Aquí es importante no confundir una característica permanente con una coloración temporal. Una hembra no tiene por qué mostrar siempre las pélvicas rojas. La intensidad puede variar según su estado reproductivo, el momento concreto, el estrés o incluso la forma en la que está mostrando su coloración en el acuario. Por eso la forma de la caudal y el desarrollo de los filamentos del macho son caracteres más constantes para distinguir adultos, mientras que la coloración de las pélvicas funciona mejor como información complementaria.
En ejemplares jóvenes la situación es bastante diferente. Antes de que comiencen a desarrollarse las primeras prolongaciones de la caudal del macho, el sexado puede ser mucho menos seguro. Un juvenil grande no tiene por qué ser automáticamente un macho, del mismo modo que una coloración poco intensa no convierte necesariamente al pez en hembra. En estas tallas es preferible esperar al desarrollo de los caracteres sexuales secundarios antes que intentar asignar el sexo por pequeñas diferencias de tamaño o color.
Por tanto, para sexar Dicrossus filamentosus no me fijaría únicamente en un solo detalle. En adultos, la combinación más útil es tamaño relativo, silueta corporal, forma de la aleta caudal, desarrollo de los filamentos y coloración de las aletas. Cuando varios de estos caracteres coinciden, diferenciar macho y hembra suele resultar bastante sencillo; cuando hablamos de juveniles, en cambio, merece la pena ser mucho más prudente.


12. REPRODUCCIÓN
Dicrossus filamentosus realiza la puesta sobre una superficie abierta. En el acuario se han documentado huevos colocados sobre hojas, plantas, piedras y otras superficies relativamente lisas.
La hembra es la verdadera protagonista de todo el proceso. Selecciona la zona, atiende la puesta y después se ocupa directamente de las larvas y de los primeros alevines. Hay incluso observaciones de hembras desplazando hojas desprendidas que contenían los huevos y trasladando las larvas una vez han nacido.
El macho puede participar en la defensa exterior del territorio, pero el cuidado cercano de la descendencia es principalmente maternal.
En experiencias de cría, los huevos suelen eclosionar aproximadamente a los 2–3 días, dependiendo sobre todo de la temperatura. Después pasan varios días como larvas hasta iniciar la natación libre.
Aquí es donde el agua empieza a ser bastante más importante que durante el simple mantenimiento. Podemos mantener adultos perfectamente sanos en valores relativamente moderados y, sin embargo, tener problemas con la fecundación, el desarrollo de los huevos o la supervivencia de las larvas si el agua tiene demasiada mineralización.
Diferentes criadores han conseguido sacar puestas adelante alrededor de pH 6–6,5 con dureza muy baja, mientras que determinados ejemplares silvestres han requerido condiciones todavía más ácidas y pobres en minerales.
Por eso no daría un único “pH de reproducción” como si fuese una fórmula. Si los peces se mantienen bien pero las puestas fallan repetidamente, uno de los primeros puntos que revisaría sería la conductividad y la dureza del agua.
Puesta abierta
La hembra deposita los huevos sobre hojas, plantas, piedras u otras superficies relativamente lisas.
Eclosión
Los huevos suelen eclosionar aproximadamente a los 2–3 días, dependiendo sobre todo de la temperatura.
Larvas
La hembra atiende las larvas y puede trasladarlas una vez han nacido.
Natación libre
Tras varios días como larvas, los alevines comienzan la natación libre y el cuidado sigue siendo principalmente maternal.
13. MANTENIMIENTO EN ACUARIO
Lo primero que tenemos que tener claro con Dicrossus filamentosus es que no necesitamos copiar al milímetro un igarapé del Río Negro para mantenerlo bien. Lo que sí debemos reproducir son las características que realmente importan: agua blanda y estable, poca corriente, zonas tranquilas y bastante estructura en la parte baja del acuario.
Como referencia general para mantenimiento trabajaría con:
- Temperatura: 25–28 °C;
- pH: 5,5–7,0;
- GH: 0–6 °dH;
- KH: 0–3 °dKH;
- Corriente suave;
- Iluminación tenue o moderada;
- Sustrato fino;
- Hojarasca, raíces, troncos y refugios.
Agua de mantenimiento
25–28 °C · pH 5,5–7,0 · GH 0–6 °dH · KH 0–3 °dKH
Acuario mínimo
Al menos 80 cm de longitud y aproximadamente 100 litros brutos para un trío o pequeño grupo bien estructurado.
En nuestro acuario mantenemos actualmente seis ejemplares en una urna de 60 × 50 × 50 cm, aproximadamente 150 litros brutos, con pH 6,5–7,0, GH 4–6 °dH y KH 2–3 °dKH. Llevan alrededor de seis meses en estas condiciones y durante este tiempo han crecido y se han mantenido correctamente. Esto es importante porque demuestra que no debemos convertir los pH extremadamente bajos medidos en algunos hábitats naturales en una obligación para el mantenimiento diario.
Ahora bien, que podamos mantenerlos cerca de pH neutro no significa que cualquier agua sirva. Seguimos hablando de una especie de aguas blandas y con poca mineralización. No la elegiría para un acuario con GH alto, KH elevado y pH claramente alcalino.
Acuario, volumen y número de ejemplares
En esta especie no utilizaría los litros como único criterio. La longitud de la urna, la superficie útil de la zona baja y las barreras visuales son tan importantes como el volumen total.
Como recomendación mínima de AquariumBlog, para un trío o un pequeño grupo fijamos una urna de al menos 80 cm de longitud y aproximadamente 100 litros brutos, siempre bien estructurada. No establecemos una altura mínima específica para Dicrossus filamentosus porque ocupa principalmente la zona baja y, en su caso, la longitud y la superficie de base resultan mucho más determinantes. Para grupos más numerosos resulta mucho más interesante movernos hacia 100–120 cm de longitud y aumentar también la superficie útil y el volumen disponible, de modo que podamos crear varios territorios y romper la línea de visión entre los peces.
La decoración debería concentrarse especialmente en la zona baja: arena fina, hojas, raíces, ramas y refugios. No hace falta llenar el acuario de cuevas cerradas porque no es un cíclido que necesite desovar dentro de ellas, pero sí necesita poder alejarse visualmente del resto del grupo.
La corriente debe ser suave. Podemos tener una buena filtración sin convertir el acuario en un río rápido. Lo importante es mantener una buena calidad de agua y evitar acumulaciones de residuos.
Los cambios de agua deben ser regulares y, sobre todo, estables. Prefiero un pH 6,7 que no cambia bruscamente a estar intentando perseguir un pH 5,0 mediante correcciones constantes.
La estabilidad del agua es más importante que perseguir un pH extremo. Un valor moderado y estable es preferible a correcciones constantes para alcanzar una cifra muy baja.
Dificultad de mantenimiento
En AquariumBlog clasificamos Dicrossus filamentosus como una especie de dificultad Media. No es un pez especialmente agresivo ni exige mantener valores extremos de pH para vivir correctamente, pero sí necesita agua blanda y estable, una alimentación que realmente llegue hasta él, un acuario bien estructurado y cierta atención a la jerarquía y al comportamiento reproductivo. Los ejemplares recién importados también pueden requerir una aclimatación más cuidadosa. Una vez establecidos y mantenidos dentro de condiciones adecuadas, no lo consideramos un pez de mantenimiento especialmente complicado, pero tampoco una especie ideal para un primer acuario sin experiencia previa.
14. DIFICULTADES MÁS HABITUALES DE SU MANTENIMIENTO
Competencia por el alimento
Este es probablemente uno de los problemas más fáciles de pasar por alto. Podemos ver a todos los peces salir a comer y pensar que la alimentación está funcionando, pero los Dicrossus pueden quedarse atrás frente a tetras grandes, cíclidos rápidos u otros peces muy activos. La solución no es simplemente echar más comida. Hay que repartirla mejor, utilizar alimentos que lleguen a las zonas bajas y comprobar que cada ejemplar está comiendo.
Agua inestable
No hace falta mantenerlos a pH 4,5, pero sí debemos evitar cambios bruscos. Un acuario maduro, con una rutina estable y una calidad de agua alta, es mucho más importante que perseguir un número extremo.
Exceso de mineralización
Mantenimiento y reproducción no son lo mismo. Un adulto puede vivir correctamente en agua moderadamente blanda y, aun así, tener problemas para reproducirse si la mineralización es demasiado alta. Si aparecen puestas que no prosperan, GH, KH y conductividad son valores que merece la pena revisar.
Falta de decoración
En un acuario demasiado abierto los peces se ven continuamente entre ellos. Eso puede convertir una jerarquía normal en persecuciones constantes. La hojarasca, las raíces y la madera no son solo decoración: sirven para cortar líneas de visión.
Grupos mal planteados
Una pareja puede funcionar, pero no es una fórmula universal. Un macho demasiado insistente puede concentrar toda la presión sobre una única hembra. En otras situaciones, un grupo demasiado grande dentro de una urna corta genera demasiados territorios superpuestos. Aquí tenemos que adaptar el número de peces al espacio real disponible.
Ejemplares recién importados
Los ejemplares silvestres pueden llegar delgados, estresados y poco interesados por alimentos secos. En esos casos empezaría con comida viva o congelada, poca competencia y un acuario tranquilo. Una vez estabilizados podemos ir ampliando la dieta.
15. PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cuánto crece Dicrossus filamentosus?
Los datos científicos disponibles sitúan la longitud estándar máxima alrededor de 4,2 cm. En acuario los machos pueden tener un cuerpo cercano a 5–6 cm según algunas experiencias de mantenimiento, pero los largos filamentos caudales pueden hacer que visualmente parezcan bastante mayores. En esta ficha no contamos esos filamentos dentro del tamaño corporal.
¿Los filamentos de la cola cuentan como tamaño del pez?
No para el dato principal de tamaño que utilizamos en el Atlas. Preferimos separar la longitud corporal de las prolongaciones caudales porque en los machos pueden añadir bastante longitud visual y generan mucha confusión entre unas fichas y otras.
¿Qué tamaño de acuario necesita?
Como mínimo editorial de AquariumBlog, para un trío o pequeño grupo recomendamos unos 100 litros brutos y al menos 80 cm de longitud de urna, con mucha estructura en la zona baja. No fijamos una altura mínima específica porque aquí pesan mucho más la longitud, la superficie de base y las barreras visuales. Para grupos mayores resulta mucho más interesante trabajar con 100–120 cm de longitud o más y aumentar también el volumen disponible.
¿Se puede mantener en pareja?
Se puede, pero no la considero la única opción ni necesariamente la mejor en todos los casos. Un macho con una sola hembra puede concentrar sobre ella toda la presión de cortejo. Un trío o un grupo bien dimensionado puede repartir mejor esas interacciones.
¿Es mejor mantenerlo en grupo?
Puede mantenerse en grupo siempre que el acuario tenga espacio suficiente y esté muy bien estructurado. Cuantos más peces mantengamos, más importante se vuelve la longitud de la urna y la posibilidad de crear varios territorios.
¿Qué pH necesita Dicrossus filamentosus?
En naturaleza aparece en aguas muy ácidas, incluso alrededor de pH 4 en determinadas localidades. Para mantenimiento general no es necesario llegar siempre a esos valores. Como referencia práctica trabajamos con pH 5,5–7,0 en agua blanda y estable.
¿Puede mantenerse a pH 7?
Sí, siempre que el agua siga siendo blanda y los demás parámetros sean adecuados. Los ejemplares que mantenemos en AquariumBlog llevan meses entre pH 6,5 y 7,0, con GH 4–6 °dH y KH 2–3 °dKH. Ahora bien, para reproducirlos puede ser necesario bajar la mineralización y, en algunos casos, también el pH.
¿Necesita agua de ósmosis?
No necesariamente en todos los acuarios. Depende del agua de partida. Si tu agua ya es blanda puede que no necesites ósmosis. Si tienes GH y KH altos, mezclar agua de ósmosis puede ser la forma más sencilla y estable de conseguir las condiciones adecuadas.
¿Qué GH y KH son recomendables?
Para mantenimiento general trabajamos con GH 0–6 °dH y KH 0–3 °dKH. Para reproducción suele ser útil acercarse a la parte baja de esos rangos.
¿Qué temperatura necesita?
Entre 25 y 28 °C funciona bien como rango general de mantenimiento.
¿Qué come?
En la naturaleza consume principalmente pequeñas presas asociadas al fondo. En acuario acepta Artemia, Daphnia, Cyclops, pequeñas larvas y otros alimentos vivos o congelados. Muchos ejemplares terminan aceptando también alimento seco de calidad.
¿Acepta alimento seco?
Sí, muchos ejemplares lo hacen, especialmente una vez aclimatados. Los peces recién importados pueden tardar más y mostrar una clara preferencia por alimentos vivos o congelados.
¿Cómo diferenciar macho y hembra?
El macho adulto desarrolla una caudal en forma de lira con dos largos filamentos. La hembra mantiene una caudal redondeada y, cuando está en condición reproductiva, puede mostrar las aletas pélvicas de color naranja o rojizo. En juveniles el sexado resulta bastante más difícil.
¿Es un pez agresivo?
No especialmente. Es bastante tranquilo para ser un cíclido, pero durante la reproducción la hembra defiende la zona de puesta con decisión. Entre congéneres también puede haber persecuciones si el acuario es pequeño o tiene poca estructura.
¿Con qué peces puede convivir?
Con pequeños peces tranquilos que funcionen en agua blanda y que no compitan demasiado por la comida. Pequeños carácidos y peces lápiz suelen ser buenas opciones. Evitaría peces grandes, agresivos, demasiado rápidos o especies que necesiten agua dura.
¿Puede convivir con Corydoras?
Para mantenimiento general puede ser posible, pero durante la reproducción las Corydoras pueden entrar repetidamente en la zona de puesta y provocar conflictos o consumir huevos y larvas. Si el objetivo es criar Dicrossus, prefiero reducir bastante la presencia de peces de fondo.
¿Cómo se reproduce?
La hembra deposita los huevos sobre una superficie abierta, como una hoja, una piedra o una superficie similar. Después se encarga principalmente del cuidado de huevos, larvas y primeros alevines. La eclosión suele producirse aproximadamente a los 2–3 días, dependiendo de la temperatura.
¿Por qué hacen puestas pero no nacen los alevines?
Una de las causas puede ser una mineralización demasiado alta. Podemos mantener adultos sanos en unas condiciones y, sin embargo, necesitar agua más blanda para que los huevos se fecunden y desarrollen correctamente. También hay que valorar edad de los reproductores, fertilidad, hongos, depredación y estabilidad del acuario.
¿Procede del Orinoco o del Río Negro?
Tenemos registros bien documentados en ambos sistemas. Algunas bases taxonómicas actuales resumen la especie únicamente para el Orinoco, pero revisiones, colecciones e inventarios siguen registrándola también en el sistema Río Negro–Casiquiare. Por eso en esta ficha mantenemos ambos hasta que exista una revisión que justifique claramente excluir alguno de ellos.
¿Está amenazado?
La evaluación disponible de la UICN la sitúa en la categoría de Preocupación Menor (LC), evaluada el 18 de noviembre de 2020. Eso no significa que sus hábitats estén libres de presión, pero a nivel global la especie no está actualmente catalogada como amenazada.
FICHA RESUMEN


Atlas de peces
Consulta fichas de peces de acuario con información sobre origen, distribución, tamaño, comportamiento, alimentación, parámetros del agua, compatibilidad y cuidados.

Cíclidos enanos
Consulta especies de pequeños cíclidos como Apistogramma, Mikrogeophagus, Nannacara, Laetacara o Dicrossus y conoce sus necesidades específicas.
16. REFERENCIAS Y FUENTES
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- Kullander, S.O. (2011). A review of Dicrossus foirni and Dicrossus warzeli, two species of cichlid fishes from the Amazon River basin in Brazil (Teleostei: Cichlidae). Aqua, International Journal of Ichthyology 17(2): 73–94.
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